#NiUnaMenos : porque la violencia no tiene fronteras y porque el silencio también mata

"Fue un macho patriarcal, no un crimen pasional"

Ese fue uno de los gritos que resonaron en la plaza del Trocadero en París este pasado 13 de agosto, fecha que en el Perú será de ahora en adelante emblemática de la lucha contra el feminicidio, la violencia de género y la indiferencia del sistema judicial.

Cerca de 150 personas* se reunieron en la capital francesa en solidaridad con las compañeras peruanas que marcharon el mismo día en Lima. Alrededor de medio millón de personas se manifestaron a nivel nacional y también hubo plantones en al menos 24 ciudades extranjeras. 

No pensé ver a tanta gente. No pensé ver a tantas mujeres de diferentes edades, nacionalidades y razas reunidas en este foro. Testimonios. Performances. Indignación. La verdad que me sorprendió, tal vez por mi ignorancia, ver tanta gente unida y organizada en una ciudad donde la comunidad peruana no es tan visible. Me conmovió. Bolivianas, brasileñas, francesas y probablemente seres humanos de otras nacionalidades, apoyaron el grito de las organizadoras peruanas.

*A mis ojos, y por las cifras vistas en Facebook, diría más.

[Scroll down for the English translation]

Estas son algunas de las fotos del #13A París.

Performance en la cual se recordó a las 300 mil mujeres esterilizadas a la fuerza bajo el regimen fujimorista || Perfomance in remembrance of the 300 thousand women who were forcibly sterilized under Fujimori's regimen.

Performance en la cual se recordó a las 300 mil mujeres esterilizadas a la fuerza bajo el regimen fujimorista || Perfomance in remembrance of the 300 thousand women who were forcibly sterilized under Fujimori's regimen.

Performance en la que se recordó a las mujeres que fueron víctimas de feminicidio || Performance in remembrance of the victims of femicide

Performance en la que se recordó a las mujeres que fueron víctimas de feminicidio || Performance in remembrance of the victims of femicide

Los principales rostros del movimiento provienen de dos casos que causaron escándalo. Uno de ellos fue el de Arlette Contreras, una mujer que fue arrastrada de los pelos y golpeada por su ex pareja — quien también trató de abusar sexualmente de ella el año pasado — y sólo recibió una condena de un año de prisión suspendida. El segundo fue el de Lady Guillen, quien viene luchando 4 años y medio para que el día de la marcha su agresor se encuentre de vacaciones.

Además de Arlette y Lady Guillen, no podemos olvidar el caso de Maria Elena Chumbimune, asesinada por Erick Espinal quien habría sido denunciado 6 meses antes por tentativa de homicidio (el caso se detuvo porque una joven denunciante, Marilyn Díaz, no tenia los medios económicos para llevar el caso a juicio). Ni el asesinato de Zuleimy Sánchez, una niña trans de 14 años asesinada el pasado 31 de mayo en la ciudad de Trujillo.

El sufrimiento de estas y muchas otras mujeres — tristemente, demasiadas para tratar de citarlas a todas aquí — motivó la creación de la convocatoria. Lo que empezó con un simple chat en Facebook, es hoy un movimiento internacional que demuestra que las mujeres peruanas saben ser valientes. 

Valientes porque quebrar el silencio también mata. En un país donde la violencia perpetuada contra las mujeres es normalizada y donde el poder judicial es indiferente y funciona de una manera estructuralmente machista, las mujeres que abiertamente luchan contra la violencia, como se vio en el caso de Milagros Rumiche, corren el riesgo de ser asesinadas. Romper el silencio es peligroso. 

« No podemos quedarnos callados ante ningún acto de violencia bajo el argumento de que el caso está perdido o que el sistema no funciona. Hacerlo es permitir el abuso impune de personas que se creen que están por encima de la ley y condenar al olvido los crímenes de feminicidio y de violencia» me dice Luz Ccasihue Alcántara, estudiante en cooperación internacional en educación y formación aquí en París.

Nora Loayza, boliviana. 

Nora Loayza, boliviana. 

Luz Ccasihue Alcántara, 30 años. La estudiante me explicó también la pancarta que llevó al plantón: "Actualmente, ciertas ONGs en Perú, reducen la participación de las mujeres a «mano de obra barata » (promotoras, del asentamiento humano en el que se desarrolla el proyecto, pagadas a la mitad del salario que recibe el personal de la ONG). Acentuando de esa manera los procesos de exclusión, y de pobreza cuando su razón de ser es favorecer la participación de mujeres en Proyectos de Desarrollo Sostenible.  Ante esta situación, lo que nos queda por preguntarnos es que si acaso ciertas ONGs no estarían contribuyendo a perpetuar la desigualdad de género, y a la explotación laboral de mujeres que se encuentran en situación de vulnerabilidad? Es que acaso no es éste un acto de violencia? " *scroll down for the caption's translation. 

Luz Ccasihue Alcántara, 30 años.

La estudiante me explicó también la pancarta que llevó al plantón: "Actualmente, ciertas ONGs en Perú, reducen la participación de las mujeres a «mano de obra barata » (promotoras, del asentamiento humano en el que se desarrolla el proyecto, pagadas a la mitad del salario que recibe el personal de la ONG). Acentuando de esa manera los procesos de exclusión, y de pobreza cuando su razón de ser es favorecer la participación de mujeres en Proyectos de Desarrollo Sostenible. 

Ante esta situación, lo que nos queda por preguntarnos es que si acaso ciertas ONGs no estarían contribuyendo a perpetuar la desigualdad de género, y a la explotación laboral de mujeres que se encuentran en situación de vulnerabilidad? Es que acaso no es éste un acto de violencia? "

*scroll down for the caption's translation. 

Marta Yataco Acero, peruana. 

Marta Yataco Acero, peruana. 

Sophia Rosa, brasileña.

Sophia Rosa, brasileña.


English

“Fue un macho patriarcal, no un crimen pasional” (it was a patriarchal male, not a crime of passion) was one of the chants heard at Trocadero in Paris this past 13th of August, a date which in Perú will be from now on emblematic of the fight against femicide, gender-based violence and the indifference of the state’s judicial system.

Close to 150 people gathered in the French capital in solidarity with the Peruvians that would be marching the same day in Lima. At the national level around half a million people attended. Worldwide manifestations were seen in at least 24 cities.

I didn’t think to see so many people. I never thought to see so many women of different ages, nationalities and races gathered in this forum. Testimonies. Performances. Righteous anger. The truth is that it surprised me, maybe due to my ignorance, to see so many people in unity and organization in a city where the Peruvian community is not that visible. I was moved. Bolivian, Brazilian, French and probably people from other nationalities, joined to support the cry of the Peruvian organizers.

The main faces of the movement come from two cases that caused scandal. One of them was that of Arlette Contreras, a woman who was dragged by the hair and beaten by her former partner - who also tried to sexually abuse her - and only received a sentence of one year of suspended prison. The second was that of Lady Guillen, who has been fighting for four and a half years only to see his aggressor on vacation the day of the march.

In addition to Arlette and Lady Guillen, we cannot forget the case of Maria Elena Chumbimune, killed by Erick Espinal who had been accused of attempted murder 6 months before (the case was stopped because the complainant Marilyn Díaz did not have the financial means to continue). Neither can we forget the murder of Zuleimy Sanchez, a 14 year old trans girl killed last May 31 in the city of Trujillo.

The suffering of these and many other women - sadly, too many to try to mention them all here - motivated the call to action. What began with a simple chat on Facebook is now an international movement that shows that Peruvian women know how to be courageous.


Courageous because breaking the silence also kills. In a country where violence perpetuated against women is normalized and where the judiciary is indifferent and structurally works in a sexist way, women who openly fight against violence, as seen in the case of Milagros Rumiche, risk being killed. Breaking the silence is dangerous.  

"We can not remain silent before any act of violence on the grounds that the case is lost or that the system does not work. Doing so is to allow unpunished abuse of people who think they are above the law and it is also putting to oblivion crimes of femicide and violence" tells me Luz Ccasihue Alcantara, student in international cooperation in education and training here in Paris.


[* Luz explained to me as well the poster she brought to the manifestation: "Currently, certain NGOs in Peru reduce the participation of women to “cheap labor” (promoters, human settlement where the project takes place, being paid half the salary the NGO staff receive). This accentuates the process of exclusion and poverty when its reason of being is to promote the participation of women in sustainable development.

In this situation, what remains for us to ask is if certain NGOs are not contributing to perpetuate gender inequality, and labor exploitation of vulnerable women? Is this perhaps an act of violence?]


Entrevista y fotos por Alexandra Butrón-Landivar.

Para más información y noticias sobre #NiUnaMenos Perú || For more information and new about the advancements of #NiUnaMenos Perú:

Ni una menos Perú: Tocan a una, tocan a todas